PROPUESTA PARA LA APLICACIÓN DE UNA POLÍTICA EMERGENTE DE CRÉDITO RURAL

Ciudad de México a 15 de abril de 2020

CARTA ABIERTA

LIC. ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR                                                  PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE MÉXICO                                               PRESENTE

PROPUESTA PARA LA APLICACIÓN DE UNA POLÍTICA EMERGENTE DE CRÉDITO RURAL

Estimado Presidente:

Hoy México y el mundo enfrentan la mayor emergencia sanitaria, provocada por la pandemia del Covid-19. Hoy, su gobierno ha establecido una estrategia de sana distancia para salvaguardar la salud de las y los mexicanos, la cual apoyamos y sostenemos que México saldrá avante de esta eventualidad. Asimismo, la pandemia mundial presenta otra problemática compleja, que es la economía de nuestro país. Sin embargo, en esta coyuntura de emergencia sanitaria y de crisis económica, consideramos, hay oportunidades y mucho trabajo por hacer.

En este sentido es fundamental reconocer el papel de las y los pequeños y medianos productores para garantizar la producción de alimentos sanos y nutritivos para la población nacional. Las y los campesinos podemos sostener el ritmo de la producción y aún más, incrementándola y disminuir la alta la dependencia que hoy tiene nuestro país de arroz, soya, trigo, leche, maíz amarillo, entre otros productos, para satisfacer la demanda cotidiana y coyuntural dada la emergencia sanitaria, por el Covid-19.

Sin embargo, observamos que la emergencia sanitaria, ha generado compras de pánico que están provocando incrementos exagerados en los precios de productos básicos, provocando especulación y alzas injustificadas en los precios, tal es el caso de la tortilla por los industriales de la harina y la tortilla. La perspectiva del mercado internacional de alimentos es incierta y compleja en las regiones productoras de granos y otros alimentos que demanda nuestro país y tampoco la dimensión de la especulación con productos y precios que desate esta pandemia mundial, lo lógico es que nuestro país tome las medidas preventivas necesarias para garantizar con certidumbre las necesidades de la población.

En ese tenor ya que nuestro objetivo es mantener la actividad productiva rural, dando un mayor impulso al crecimiento de la superficie productiva de alimentos, de aquellos que son fundamentales para la alimentación de la población, pero también para el abasto de materias primas que demanda la industria nacional, por lo que, en el Movimiento Campesino, Indígena, Afromexicano “Plan de Ayala Siglo XXI” (MCIAPASXXI), consideramos:

1. Que para mantener la producción alimentaria e incluso elevarla, es necesaria la participación de las y los pequeños y medianos productores y las instituciones financieras vinculadas al sector rural (FND, FIRA, FOCIR y AGROASEMEX), en una estrategia sustantiva de una nueva política para el campo y garantizar la inversión en la ruta del desarrollo rural integral. Se requiere de una táctica que sustente las políticas operativas en el financiamiento de todas las actividades productivas y de transformación agroindustrial, que atienda a los cinco millones de pequeños y medianos campesinos registrados como ejidatarios, comuneros o pequeños propietarios rurales. Los grandes terratenientes y agro empresarios, que hoy dominan el acopio regional, la agroindustria nacional la importación y exportación tienen otras opciones de crédito en la banca comercial nacional y extranjera, ya fueron beneficiados durante muchos años con nuestros recursos, son mayoritariamente ellos los que tienen cartera vencida con la FND.

2. Que para cumplir el propósito de hacer realmente incluyentes las acciones del organismo de financiamiento, se reconozcan a los ejidos, comunidades, sociedades constituidas, grupos de trabajo organizados y personas físicas como sujetos de atención de la Institución de crédito, reduciendo al mínimo los requisitos de acceso al crédito, particularmente las garantías hipotecarias. Se reconozca que la inversión, la cosecha, el equipo o la infraestructura construida con la inversión son las garantías de recuperación del crédito, ya que han sido aseguradas, pero, sobre todo, basados en acuerdos morales de responsabilidad y cumplimiento tanto de la institución como de los campesinos en la recuperación de crédito más los intereses correspondientes.

3. Que es necesaria una Institución Financiera Nacional, que planee con tiempo, junto con la SADER y las y los productores el aprovechamiento de las capacidades productivas agropecuarias, forestales, extractivas y pesqueras de los campesinos. Que sea una palanca fuerte para desarrollar la economía secundaria y terciaria, en la agroindustria y el comercio de todos los productos y subproductos.

4. Que hoy la Financiera Nacional de Desarrollo (FND), el Fideicomiso Instituido en Relaciona a la Agricultura (FIRA) el FOCIR y AGROASEMEX son instituciones públicas creadas por el gobierno de México para resolver necesidades de inversión crediticia de las y los campesinos mexicanos, que cuentan con fondos de capital aportados por la hacienda federal, que son recursos públicos aprobados por el Congreso Federal de las aportaciones fiscales que aportamos cada contribuyente, cada consumidor, por tanto, existe una obligación del Gobierno de México, a través de la institución crediticia con los campesinos, que corresponde con la visión de una banca social al servicio y compromiso con los campesinos de México, no con la visión comercial, de una banca explotadora y especulativa.

5. Que hoy la función de la Financiera Nacional debe responder como nunca con acciones transparentes del manejo financiero, con criterios éticos y morales firmes para iniciar una nueva etapa en el financiamiento directo de las actividades del campo, sin intermediarios, sin requisitos excluyentes del pequeño y mediano campesino.

6. Que el crédito que se otorgue a los campesinos debe integrar no solo el valor del producto, los insumos, equipos o maquinaria que se adquiere, sino también el pago de la asistencia técnica al productor, el pago de seguros agropecuarios y la compra de coberturas cuando exista la posibilidad.

7. Que existen condiciones para capitalizar la acción financiera de nuestras instituciones de crédito para el campo con los fondos necesarios para garantizar la recuperación del campo, como tarea necesaria que reactive la producción, reactive la planta productiva, genere nuevos empleos, mejore ingresos y salarios y de certidumbre a la población trabajadora rural.

El Movimiento Campesino, Indígena, Afromexicano “Plan de Ayala Siglo XXI” (MCIAPASXXI) proponemos al gobierno de México impulsar una estrategia que impulse las capacidades productivas del sector rural mediante las siguientes medidas

1. Consolidar la banca social para el sector rural, creando el Banco Nacional Agropecuario, que realice las actividades crediticias que hasta hoy realizan la FND, FIRA, FOCIR dirigidas a los 5.3 millones de unidades económicas rurales abandonados del régimen neoliberal para detonar la dispersión de crédito mediante las Cajas de Ahorro o dispersores en el sector rural, ya que existe un potencial de colocación entre 14 y 17 mil millones de pesos disponibles, dando más certeza a dichos sujetos mediante un fondo de garantía liquida gubernamental, que represente una tercera parte de dichos montos. Para consolidar un vigoroso sistema de crédito productivo y de servicios, acompañado de seguros agropecuarios y coberturas de precios. Que incluya a todos las y los productores como sujetos de crédito, con tasas de interés menores al 7% anual, mediante una coordinación con Banco de México para instrumentar un mecanismo que garantice dicha tasa de interés preferencial de un dígito, con una adecuado apoyo, por parte de las diversas instituciones gubernamentales, a los pequeños productores rurales mediante asesoría y capacitación en la presentación de propuestas productivas y temas fiscales, con el objetivo que sean sujetos de apoyos y créditos financieros que les permita iniciar y consolidar sus actividades productivas, que resuelva la inversión productiva

a. Que opere directamente con los sujetos de crédito, sin intermediarios.

b. Que sea un instrumento que contribuya a la planeación mediata de la producción e industrialización de productos del campo.

c. Que los sujetos de crédito sean los que establece la Ley de Desarrollo Rural Sustentable (ejidos, comunidades, personas físicas y morales).

2. Crear un sistema universal de crédito, puntual, eficaz, accesible a todos los pequeños y medianos campesinos

a) Que reconozca como garantía del crédito los productos de la inversión, alimentos, equipos o infraestructura y elimine los hipotecarios.

b) Que considere en el paquete de inversión, el pago de servicios de asistencia técnica, para garantizar la inversión, siembras y manejo del cultivo, la cosecha y recuperación total de crédito.

c) Que incluya el aseguramiento de cultivos e inversiones

d) Que contemple el pago de coberturas de precios (si existe).

3. Que en acuerdo con SADER y la Secretaría de Economía, se instrumente una política de precios justos, (precio de garantía) que hagan rentable y atractiva la producción agropecuaria, que recupere la renta de la tierra, la inversión económica y el esfuerzo del productor.

 a) Que termine con la economía de servidumbre a la que fueron sometidos los productores.

 b) Que elimine la cadena de intermediación de coyotes y empresarios abusivos.

  c) Que garantice ingreso justo al pequeño y mediano productor

4. Un programa de construcción de infraestructura y equipamiento comunitario, suficiente para garantizar la producción, su acopio y transformación en campo, para generar mayores empleos en el sector, en la integración de cadenas productivas para el desarrollo de subproductos del campo.

5. Vinculación directa de los centros de educación superior y de investigación con los sujetos de crédito, para acompañar profesionalmente el desarrollo rural de todos los productores rurales, a través de sus organismos comunitarios, sociedades o grupos de trabajo.

6. Reconocer e incorporar la participación de los organismos de representación de los productores agropecuarios en el consejo consultivo de la Financiera Nacional de Desarrollo o el Banco Nacional Agropecuario.

ATENTAMENTE

MOVIMIENTO CAMPESINO, INDÍGENA, AFROMEXICANO                                 “PLAN DE AYALA SIGLO XXI»

Descarga carta abierta (PDF)

POSICIONAMIENTO MCPASXXI COVID19

Ciudad de México a 2 de abril de 2020

“POR EL BIEN DE TODOS, PRIMERO LOS POBRES”:

URGE POLÍTICA INTEGRAL PARA EL CAMPO

• Urge un diálogo circular con el Gobierno de México.

• Políticas Públicas integrales para el campo

Desde finales de 2019 la gente se enteró que un nuevo virus, llamado Covid-19 había llegado al mundo, los primeros casos se presentaron en China y de ahí se expandió a todos los continentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al Covid-19 como pandemia el pasado 11 de marzo del 2020. Durante estos meses se han infectado más de 800 mil personas y desafortunadamente han fallecido miles de seres humanos.

México no fue la excepción, por lo que el gobierno mexicano ha declarado “Emergencia Sanitaria” por el Covid-19, implementando medidas de sana distancia para evitar la propagación masiva y contagio del virus.

Ante esta “Emergencia Sanitaria” el Movimiento Campesino, Indígena, Afromexicano “Plan de Ayala Siglo XXI” (MCIAPASXXI), respalda las medidas y estrategias impulsadas por el Gobierno de México para mitigar la propagación masiva del virus. (Covid-19)

Asimismo, es importante destacar y valorar el trabajo de las y los campesinos de México, ya que, de ellos, provendrán la gran mayoría de los alimentos que requiere el país en estos momentos de emergencia. El campo no dejará de trabajar ni de producir, por lo que es indispensable que el campesinado y la sociedad rural sigan siendo sujetos históricos, como lo fueron en las luchas históricas para alcanzar la Independencia, la restauración de la República ante la invasión francesa, la Revolución ante el régimen porfirista, la Reforma Agraria y la Expropiación Petrolera.

Ante está “Emergencia Sanitaria” es de suma importancia que se revalorice el trabajo campesino en la construcción de políticas públicas integrales para el campo, que garanticen la producción de alimentos sanos, nutritivos, justos y competitivos, y lograr el objetivo principal de alcanzar la autosuficiencia y soberanía alimentaria.

En este sentido proponemos emprender juntos una estrategia alimentaria con campesinas y campesinos:

1. Es de vital importancia reforzar la operación de los programas prioritarios (Producción para el Bienestar, Precios de Garantía, Sembrando Vida, Fertilizantes, entre otros), que amplíen su cobertura para asegurar que les llegue en tiempo y forma el apoyo a las y los productores. 2. Que el programa Precios de Garantía operé y amplié su capacidad de acopio de los pequeños productores hacia el siguiente ciclo agrícola. 3. Que el nuevo “Programa de Apoyo a la Soberanía Alimentaria (Maíz)” incluya a las y los pequeños y medianos productores excedentarios de maíz de todo el país. 4. Cambiar el modelo de desarrollo neoliberal por un modelo de desarrollo alternativo, basado en el mercado interno y quitándole el privilegio al mercado externo. La propiedad social ejidal y comunitaria y sus sujetos individuales y colectivos, deben ser el soporte de la soberanía agroalimentaria y nutricional de México; es urgente que se implementen políticas de Estado para la restitución de dichos sujetos a los procesos productivos de donde fueron desplazados mediante la venta de la tierra y/o la renta; se trata de restablecer los ejidos y comunidades desarticuladas. Impulsar el crecimiento del sector rural, creando empleo, y buen nivel de ingreso para las familias rurales que se encuentren en actividades agropecuarias y otras actividades como las comerciales, pesqueras, de servicios, agroindustriales, turísticas, artesanales, etcétera. 5. Detonar dispersión de crédito mediante las Cajas de Ahorro o Dispersores en el sector rural, ya que existe un potencial de colocación entre 14 y 17 mil millones de pesos disponibles, dando más certeza a dichos sujetos mediante un fondo de garantía liquida gubernamental, que represente una tercera parte de dichos montos. Para consolidar un vigoroso sistema de crédito productivo y de servicios, acompañado de seguros agropecuarios y coberturas de precios. Que incluya a todos las y los productores como sujetos de crédito, con tasas de interés menores al 7% anual, mediante una coordinación con Banco de México para instrumentar un mecanismo que garantice dicha tasa de interés preferencial de un dígito, con una adecuado apoyo, por parte de las diversas instituciones gubernamentales, a los pequeños productores rurales mediante asesoría y capacitación en la presentación de propuestas productivas y temas fiscales, con el objetivo que sean sujetos de apoyos y créditos financieros que les permita iniciar y consolidar sus actividades productivas, que resuelva la inversión productiva de las 5.3 millones de unidades económicas rurales, que genere cultura del crédito y su recuperación, porque el crédito estatal no puede regirse como crédito comercial. 6. Es necesario eliminar la dependencia alimentaria de granos básicos estratégicos, donde los aportes de las y los campesinos e indígenas son incuestionables. No solo somos dependientes en alimentos básicos directamente, sino también en insumos. 7. En cuanto al tema de pesca se debe incentivar la producción de proteína de pescados y mariscos: son alimentos sanos para el pueblo mexicano. Se requiere institucionalizar: Programa de ordenamiento pesquero a medida de las aguas continentales; programa de reposición de peces (tilapia y otras especies); programa de inspección y vigilancia con apoyo de insumos (combustible, jornales y equipo). Diversificar la actividad pesquera de la acuicultura con apoyos de siembra y cultivo de peces en estanquería rústica con geomenbranas. Así como sustitución de motores fuera de borda ecológicos. 8. Evitar la especulación de productos alimentarios y básicos, ya que esta práctica, es el arma mejor desarrollada del capitalismo. Los equilibrios macroeconómicos que ha sostenido al modelo neoliberal están hoy en crisis, tal es el caso del tipo de cambio, donde se encuentra una fuerte devaluación, caída del precio del petróleo, sobre todo, en alimentos básicos y el incremento en los costos de producción agropecuaria. 9. Las compras de pánico aumentan los precios y el desabasto es el caldo de cultivo de la especulación. El gobierno no puede ignorar las fluctuaciones de los precios en la canasta básica, pues tal error podría tener consecuencias peores que las del mismo coronavirus. El Estado hoy más que nunca debe ser el responsable de la regulación de los precios de los productos de la canasta básica y evitar el acaparamiento de alimentos para evitar el desabasto y las alzas desorbitadas. La consigna sigue siendo la misma, POR EL BIEN DE TODOS, PRIMERO LOS POBRES. 10. En este sentido exhortamos al gobierno de México que condone el pago de agua y luz a las familias campesinas y populares más pobres. 11. Es urgente y prioritario que se reconozcan los derechos, y salvaguardar la salud, de las y los jornaleros agrícolas. Así como un modelo social para que se respeten los derechos de las y los campesinos, indígenas y afromexicanos para mitigar la desigualdad, con derechos a la alimentación, al empleo, a la vivienda, a la salud, educación entre otros.

12. Exhortamos a los gobiernos de los estados a que atiendan a las y los campesinos y evitar que se corten las cadenas de producción y de suministro.

Hoy dentro de las políticas de bienestar, entendemos que el gobierno debe ser garante de los derechos de las personas, independientemente de los beneficios e intereses económicos que se puedan pretender. La vida y los derechos no se negocian ni se mendigan, por ello la observancia del Estado respecto al movimiento de los precios de la canasta básica, debe ser muy escrupulosa, el capitalismo voraz buscará exprimir a las familias más pobres, en los actuales tiempos de contingencia.

Hacemos un llamado a la sociedad rural, a nuestros agremiados, socios, compañeros a seguir las indicaciones de las autoridades de salud federales y locales para salvaguardar la salud e integridad de nuestras familias.

Ante esta “Emergencia Sanitaria” hacemos un llamado al Gobierno de México a entablar un diálogo circular y respetuoso para definir una política integral para el campo.

Ante las mezquindades, las noticias falsas, las soluciones del pasado, hacemos un llamado a cerrar filas por el bien de México.

#QuédateEnCasa

#QuédateEnlaMilpa

Descarga posicionamiento MCIAPASXXI COVID19 (en PDF)